Letras Liberteñas

ABRAHAM ARIAS LARRETA

Escribe: Blasco Bazán Vera

Abraham Arias Larreta, nació en Santiago de Chuco el 21 de mayo de 1908, hijo de Abraham Arias Peláez y Elena Larreta Garyacochea; hermano de Felipe Fernando y de Elvira Elena.

Este poeta, escritor, músico, lingüista, docente, es el que apertura, junto al sentir de Luis Valle Goicochea, el camino que permite rememorar nuestra infancia. Si bien es cierto, Valle Goicochea a través de su libro “Canciones de Rinono y Papagil” (1932) se adentra en el alma infantil para sacudir y extraer lo que ella encierra, es la poesía de Abraham Arias a través de su obra “Rayuelo” (1944) el que se une al sentimiento de Valle y los dos inician el canto a la infancia sublimando nuestra retina que nos permite colocarlos en el pedestal de los forjadores de la poesía infantil en nuestra región.

Abraham Arias Larreta, escudriñó desde muy temprano los sentimientos y expresiones de su pueblo. Salió de él para dirigirse a Lima y graduarse de Profesor en el Instituto Pedagógico Nacional. Se adentró en la problemática social del Perú lo que valió ser desterrado por sus ideales como militante del APRA. Ante todo fue un hombre que ejerció la docencia y cultivó la poesía y la investigación literaria. Sus libros que son muchos, nos hacen ver que estamos frente a un hombre que supo cultivar la amistad y don de gentes.

Teniendo siempre a su pueblo dentro de sí escribió su primer libro “Las Voces que recogió mi meridiano”, conjunto de poemas de recuerdos y añoranzas. En 1932 sacó a luz “Cuentos Cholos” donde introduce la palabra “cholo” para algunos despectiva pero para nosotros es palabra cargada de terruño y sabor nacional, en 1937 publica “Estampas Santiaguinas” que más tarde sería derrotero a las inspiraciones del otro escritor santiaguino Melanio Delgado Siccha a través del libro “Santiago y su Apóstol”. Arias Larreta va creciendo en su camino trazado y ya en 1939 nos entrega “Realidad Lírica Peruana” para tornarse más amplio con su libro “Folklor Nor-Peruano” (1947) para dar paso a La Naturaleza y su expresión Literaria” editada en New York en 1949 y en 1950 en Boston da a luz su libro “Inca Literature” para luego lanzar “Literaturas Aborígenes de América” en Kansas City en 1976.

En el campo de la poesía escribió “La Baraja de Cholo” en 1939, “El Hondero de la Laja Encendida” (1939) y ese mismo año edita “Rayuelo” poemario que mereció el elogio de la intelectualidad americana.

“Rayuelo”, manojo de poemas infantiles, nos descubren la profunda sensibilidad de Arias. El hombre tiene algo de niño, pero Arias es todo un niño en este libro. Sus poemas calan hondamente. Nos hacen ver qué fácil es idear esta calidad de poemas pero que distante el poder escribirlos. Para hacerlos hay que estar dotados de calma, de pulcritud, de inocencia de espíritu, que al parecer, Arias Larreta las tuvo en demasía, Gabriela Mistral, poetisa chilena y más tarde laureada con el Premio Nobel de Literatura, dijo en 1944 de este libro que era necesario para “pasárselo a la infancia como de mano a mano”.

En “Rayuelo”, el alma se enternece al leer los poemas Mami Mamita, Arbolito, El Tren, Potro Alazán, Mañana Domingo, Tori Torito, Sinfonía del Moscón, La Banda, Vacaciones, Yo soy de Aquí, Escuelita, Mocha Alazana, Mi Terruca, Pelota de Trapo, El Pallito Pascual, Balsa Tortuga, Cometa Bicolor, Estampa Mañanera, Florencio León, que son para leerlos y degustarlos en sobremanera y preguntarse ¿Por qué los poemas de Valle y Arias no han sacudido nuestra infancia para cultivar una hermosa juventud y adultez? Cuanta infamia se ha cometido con estos hombres y sus hijos (sus libros) que se les ocultó a fin de mantener el alma de poblador de nuestra Libertad sumido en la ignorancia.

En su poema “Mañana Domingo” de su libro "Rayuelo", Observamos como Abraham Arias Larreta se adentra en el alma del niño que es su alma y nos deleita, nos embelesa, nos sumerge en ese mundo infantil y despierta con clarinadas de niño nuestras fibras que se doblegan ante la ternura que este poema encierra. Y en su poema “Florencio León” del mismo libro, vemos como, lo adulto se da la mano con la infancia haciendo brotar este poema que suaviza nuestro espíritu. Nos humaniza tan prodigiosamente que al personaje Florencio León que así lo designa el escritor, fácilmente le podemos suplantar por otro nombre amigo que traiga a nuestra memoria recuerdos como el de Florencio León que al final se convierten en lectura capaz de transformar necedades y soberbias.

Abraham Arias Larreta, también cultivó la música habiendo compuesto “Nuevos Valses Peruanos” y “Marineras y Serranitas” que fueron grabados en Argentina y en los EE.UU.

Falleció lejos de su Santiago de Chuco que tanto amó, el 24 de octubre de 1980 en los Estados Unidos donde era profesor de Literatura Americana de la Universidad de Missouri - Kansas City.

2 comentarios:

Nancy dijo...

Disculpeme por no hablar muy bien el espanol, pero acabo de leer su biografia sobre el Profesor Arias Larreta, y sus palabras me hicieron llorar. Me acuerdo bien el profesor, que me enseno tanto, no solo sobre la literatura hispana y precolombiana, sino sobre la vida.

Era joven y tonta cuando el fue mi maestro en la universidad de Kansas City, o le hubiera pregunto mas, y aprendido mas.

Durante ese tiempo, era una persona gentil, genial, contento, y con profundo conocimiento del mundo.

Ahora, despues de leer su excelentes palabras sobre el Profesor Arias-Larreta, se las razones por las cuales todos lo queriamos tanto.

No hablaba mucho sobre su vida personal, pero por lo poquito que lo conoci, yo creo que el hubiera sido gratificado por sus palabras.

Nancy Merrill Sayed

Juan dijo...

Nancy eres dichosa de haber tenido al Prof arias larreta Abraham como tú profesor, Pues yo sólo lo conozco por los comentarios de la web, me gustaría que amplíes tus conocimientos sobre el anécdotas, alguna broma en el salón de clases o sus opiniones políticas como sus conocimientos de literatura hispana.. Te agradeceré enormemente tu aporte.
JuanIraita@gmail.com