Letras Liberteñas

ERASMO ALAYO PAREDES

Escribe: Blasco Bazán Vera,

Este escritor nació el año 1945 en Mollebamba, Santiago de Chuco, Región La Libertad. Hijo de Rogelio Alayo y Estela Paredes de Alayo. Deja su lar natal para venir a residir y estudiar en la ciudad de Trujillo donde se recibió de Médico Siquiatra.

En 1987 entergó su primer libro de poemas “El sueño de los labios”, para luego dar a luz los otros titulados: “Poesías para niños”, “Campanas Sepultadas”, “Bolas de Fuego”, “El anillo dividido”, “Toda la lluvia del sur”, “Cuadernos de apuntes”, “Las lecciones fundamentales de las dalias” y finalmente en 1995, “Salmos”.

Su calidad poética se manifiesta en cada uno de los libros anotados. Todos tienen un objetivo, guardando cada uno de sus poemas sentido y calidad muy intensos. Es en el último libro o sea en “Salmos”, donde el poeta Erasmo Alayo se descubre y nos brinda su penetrantemente lirismo. Lirismo que no atosiga ni menos es inoportuno, es todo lo contrario, pues, sus sentimientos, se desbordan a caudales estremeciendo el espíritu de quien acompaña en su lectura. Podemos afirmar que los poemas de “Salmos” es el puerto que buscaba Alayo Paredes cuando inició su travesía literaria con su libro anterior “Las lecciones fundamentales...”.

En “Salmos”, donde observamos poesía tierna, muy copiosa, sencillamente conmovedora que incontenible delata el estado de ánimo de su creador, el lector tiene a mano una lectura sana y transformadora donde claramente vislumbramos a un poeta colmado de melancolía y de serenidad. Sus poemas son tremendamente trepidantes.

Dan la impresión que fuesen vivenciales. Son delicados y desgarradores a la vez. Leerlos es remojarse en un remanso de paz... y de tristeza. Una cierta fuerza extraña le imprime el poeta a cada uno de ellos que dan la impresión de ser auténticos salmos pues Erasmo Alayo Paredes, muestra las rebeldías y las debilidades del hombre que cansado de tanto buscar, de tanto caminar y de tanto sufrir, halla en Dios, el Ser Supremo, la fuerte columna en quien depositar agonías y flaquezas.

De este libro “Salmos”, podríamos decir: Es la vida convertida en plegarias. En este poemario palpamos de cómo el hombre presiente que la vida se le va, que los males lo derriban, que la muerte inexorable lo llama pero él, Erasmo Alayo, como valiente arquero, extrae de su aljaba flechas que no hieren y que más bien embadurnan a la vida con cánticos de sublime admiración.

Gustemos de lo que afirmamos a través del poema:

SEÑOR TU ERES MI SOL DE GLORIA

(Pág. 37 – “Salmos”)

Ya no tengo fuerzas para tanto quebranto/ Señor Tú eres mi fuerza y mi sol de gloria.// Tú construyes mi gozo de la mañana a la noche/ Tus oídos están atentos a mi lamento.// Tú eres mi guardián y mi compañero! Y mis pies no caerán en ninguna trampa.// En tu casa moraré mi Señor por largos días/ Porque me amas y me conoces.// Y cuando me llames a tu presencia/ Te contestaré con júbilo/ AQUÍ ESTOY TATA DIOS!

Erasmo Alayo, llama a Dios y le dice: “Tata”, reafirmando en esa expresión sus ancestros andinos a quienes jamás olvidó.

El Consejo Regional I del Colegio Médico del Perú, a genuina sugerencia del Grupo Literario “Greda” donde Erasmo Alayo perteneció y que reúne a los escritores Ángel Gavidia Ruiz, Camilo Gil García, Teobaldo Sánchez Vásquez, Andrés Neyra Aguilar, César Sabana Vera, Diómedes Morales Salazar y otros, el año 2004 publicó la antología “Como la huella de un pie desnudo” en homenaje a tan prolijo escritor santiaguino muerto en la plenitud de su existencia.

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