Letras Liberteñas
OSCAR IMAÑA SANCHEZ
Escribe: Blasco Bazán Vera

Oscar Imaña, nació en Hualgayoc, Cajamarca,  el 19 de setiembre de 1893. Miembro del grupo “Norte”, sus poemas han permanecido inéditos hasta el 2012 en que aparecen en el poemario “Las manos invisibles y otros poemas”, que la Fundación “Marco Antonio Corcuera”, con apoyo de la Universidad Antenor Orrego que rectora Víctor R. Lozano Ibáñez, publica el amical ofrecimiento que Marco Antonio Corcuera hiciera a Imaña, cuando ambos estuvieron con vida.
El 25 de abril de 1915 los diarios de Trujillo anunciaron que los Juegos Florales convocado a concurso por la Universidad de Trujillo habían sido ganados por el joven Oscar Augusto Imaña Sánchez con su composición “Canto a la Primavera”, haciéndose acreedor a la “Flor Natural” que otorgaba la Universidad. El jurado estuvo conformado por Eleazar Boloña Dañino, Enrique de Guimaraes Gerviso, Santiago Uceda Meza, Ricardo Rivadeneyra Barnuevo  y Alejando Cerna Rebaza. “Canto a la Primavera” consta de 20 estrofas de 6 versos alejandrinos, pero más antes y en reunión donde estuvo el mismo César Vallejo recitó, Imaña dio a conocer su hermoso poema “Las alas del cansancio” que dice:
 “Qué cansancio tengo tras el viaje largo.../ Vengo de tan lejos que ya no recuerdo.../ La senda es abrupta y el potro es muy lerdo/ Para este balumbo de ensueños que cargo. //  Los días que paso dejan un amargo/ Desaliento en mi alma... Dicen que no es cuerdo/ Ir sin fe, por esta ruta en que me pierdo.../ ¡Qué cansancio tengo tras el viaje largo!// Sigamos, no obstante, la vida es tan corta…/ ¿Erramos senderos? Sigamos... ¡No importa! / ¡Si es hostil, no es tiempo de abismarse en otro!/ Sigamos con este balumbo que pesa/ Y, acaso miremos, ebrios de sorpresa/ Desplegar sus alas de cóndor al potro”.
Oscar Imaña, fue integérrimo magistrado de la Corte de Justicia de Cajamarca, Profesor del colegio nacional San José de Chiclayo en 1920, cultivó una íntima amistad con César Vallejo y ambos vivieron no sólo inquietudes artísticas afines, sino que compartieron fraternalmente preocupaciones familiares y personales. Gran amigo de Nicanor de la Fuente (Nixa) y de Julio Galarreta Gonzáles quien ubica a Imaña dentro de la Promoción Juvenil de Trujillo y lo deposita entre la postrimería modernista, promoción colónida, y la estridencia del vanguardismo de la post-guerra, generación influida por el soplo mágico de Rubén Darío.
Así mismo, el 10 de junio de 1917, la noche que Macedonio de la Torre ofreció una fiesta en su casa, Imaña tomó parte activa en esa velada al lado de César Vallejo, Alcides Spelucín y el músico Carlos Valderrama Herrera y, el 23 de junio de ese año cuando se iniciaron los “Sábados Literarios” promovidos por el diario “La Reforma”, Imaña fue uno de los fundadores junto a Vallejo, Spelucín, Juan Espejo, Carmen Rosa Rivadeneyra, Felipe Alvay Alva, Federico Esquerre, Francisco Sandoval, Eloy Espinoza Cárdenas y Antenor Orrego Espinoza quien se tornó en el pilar de esta actividad literaria.
Imaña, cultivó amistad con al poeta Huancaíno Juan Parra del Riego quien definió a Vallejo e Imaña como los únicos poetas representativos de aquel Grupo. Oscar Imaña en sus últimos años vivió en Cajamarca, ejerció la jurisprudencia y vivió en la calle Juan Villanueva a unos pasos del Ex asilo, donde solía deslizarse hasta el jirón Amalia Puga y beber y recordar con sus amigos los tiempos idos, falleció en Lima el año 1968